En
medio del siglo
XIV y su tremenda crisis,
aparece una de las obras más enigmáticas
de
toda la historia de nuestra literatura. Una obra firmada por Juan
Ruiz,
que además emplea su cargo
eclesiástico, el de Arcipreste de Hita
(Guadalajara), que utiliza mayoritariamente la cuaderna
vía (estrofa,
a estas alturas, asociada a temas religiosos, cultos y con una
intención adoctrinadora, y más si la obra la firmaba un miembro de
la iglesia).
Pero
sorprendentemente, el lector encuentra como tema central el amor;
como hilo conductor, las historietas amorosas que protagoniza y
narra el propio Arcipreste; y muchísimos elementos diversos y
dispersos más: parodias, reflexiones morales, cantigas de ciego,
sátiras, relatos breves (en la época, "exemplos"",
caricaturas... y hasta un "manual" para triunfar en el amor
que adapta una obra de la Antigüedad Clásica. Una obra heterogénea
(llena de pasajes que poco tienen que ver entre sí) y ambigua:
es muy difícil determinar con rotundidad si el Arcipreste nos habla
del amor humano y carnal (o como él dice, "el loco amor")
para atacarlo e incitar al lector a buscar el "buen amor"
de Dios y a Dios, o si esta supuesta intención moralizante no es más
que una "tapadera", obligada por su condición de clérigo,
para hablar de algo que él conoce y que quiere que el lector
conozca, o sea, el amor,. Si es válida la primera interpretación,
la obra sería ascética, teocéntrica y moralizadora; si en realidad
el Arcipreste pretende incitar al amor, sería vitalista,
antropocéntrica y lúdica...
En
la obra alternan pasajes más acordes con una y otra interpretación,
y el Arcipreste, que era consciente de que su libro podía ser
interpretado de diferentes maneras, tampoco lo deja del todo claro, a
pesar de dedicar varios pasajes a avisar al lector de que lea con
cuidado y no le malinterprete... Porque lo único que está claro es
que Juan Ruiz quiera que sea el lector el que elija entre los
dos posibles sentidos que puede tener su obra. Y quizás ese sea el
secreto de su éxito y de que se haya convertido en uno de esos
clásicos en los que lectores de todas las épocas pueden encontrar
algo que les interese, y el lector moderno (como somos nosotros)
puede encontrar pasajes curiosos, divertidos, sorprendentes.... y
para pensar.
De
momento, aquí tenéis la presentación
que
resume los aspectos esenciales de las obras. El resto, habrá que
descubrirlo mediante la lectura
de fragmentos
(tenéis un resumen de su argumento y una selección de pasajes en
esta
entrada)
En
la primera mitad del siglo XIV apareció un libro sorprendente y
enigmático, la mayor parte en cuaderna
vía (la
estrofa usada orgullosamente por los clérigos cultos y moralizantes
del Mester de Clerecía) y firmado por un tal Juan
Ruiz,
que además lo hacía expresamente con su cargo, el de Arcipreste
de Hita (Guadalajara).
Así que cualquier lector inmediatamente esperaría una obra culta y
didáctica de la que extraer alguna enseñanza moral y religiosa.
Pero leyendo el libro, titulado "Libro
de Buen Amor"
esto no es del todo así, de ahí que estemos ante una obra
desconcertante, misteriosa
y que no
es fácil de incluir
sin más ni más en
el Mester de Clerecía,
porque presenta muchas diferencias con las otras obras de esta
corriente.
De
su autor sólo tenemos los datos que podemos extraer del
propio libro, y claro, no sabemos con seguridad cuáles son
reales y cuáles son ficción.
TEMAS Y GÉNEROS
Se trata de una obra heterogénea, es decir, que mezcla muchos elementos, temas y géneros diferentes (serios y humorísticos, profanos y religiosos, morales y lúdicos, cultos y populares...) con un hilo conductor: una autobiografía amorosa ficticia. El libro está narrrado mayoritariamente en primera persona, y cuenta las aventuras amorosas protagonizadas por el narrador, o sea, el propio Arcipreste, que en algún momento se transforma en otros personajes .Pero dentro de este hilo conductor, la obra engarza muchos materiales y elementos diferentes y a veces casi opuestos:
TEMAS Y GÉNEROS
Se trata de una obra heterogénea, es decir, que mezcla muchos elementos, temas y géneros diferentes (serios y humorísticos, profanos y religiosos, morales y lúdicos, cultos y populares...) con un hilo conductor: una autobiografía amorosa ficticia. El libro está narrrado mayoritariamente en primera persona, y cuenta las aventuras amorosas protagonizadas por el narrador, o sea, el propio Arcipreste, que en algún momento se transforma en otros personajes .Pero dentro de este hilo conductor, la obra engarza muchos materiales y elementos diferentes y a veces casi opuestos:
- Las aventuras amorosas con catorce damas distintas (sí, a pesar de ser un miembro de la Iglesia) La más larga es la dedicada a Doña Endrina, en la que el Arcipreste aparece transformado en D. Melón de la Huerta y en la que interviene por primera vez Trotaconventos, su alcahueta o medianera, que le ayudará también en otras ocasiones.
- Debates con personajes alegóricos, como D. Amor
- Reflexiones morales (algunas son verdaderos sermones)
- Parodias de géneros medievales: la batalla entre D. Carnal y Dª Cuaresma es una parodia de la épica; las serranas (mujeres casi monstruosas) son parodia de las delicadas serranillas o pastorelas que aparecen en la lírica provenzal y castellana.
- Sátiras (contra el poder del dinero o contra lo relajado de las costumbres del clero, que no cumplía sus votos, especialmente el de castidad)
- Una elegía por la muerte de Trotaconventos, su alcahueta
- Consejos - aparte de consejos religiosos (las armas del cristiano contra el pecado), adapta el Ars Amandi de Ovidio, obra romana que es un manual para ser un buen amante, y donde ofrece todo un repertorio de consejos para triunfar en el amor
- Poemas líricos en versos octosílabos, tanto religiosos (cantigas a la virgen) como profanos (cantigas de ciego, por ejemplo)
- Una amplísima colección de ejemplos: historias breves con una moraleja, que llevaban un siglo circulando por la Península en traducciones para que fueran usados por sacerdotes en sus sermones, y que se van intercalando en toda la obra, por ejemplo, en los diálogos de los personajes.
En
el Libro encontramos por tanto dos vertientes, dos facetas muy
distintas y casi contradictorias:
- Una seria, religiosa, moralizante, típicamente medieval y acorde con el Mester de Clerecía y el cargo eclesiástico del autor.
- Otra vitalista, lúdica, divertida, en la que se habla del amor humano o se incluyen pasajes entretenidos o curiosos en los que es difícil ver una intención didáctico-moralizadora
SIGNIFICADO
E INTENCIÓN
Estamos
ante una obra ambigua, es decir, que se puede interpretar
de dos formas distintas sin que quede realmente clara cuál
era la intención del Arcipreste al escribirla, qué
pretendía transmitir o enseñar al lector: El Arcipreste es
consciente de esta ambigüedad (de hecho, dedica muchos pasajes
a avisar al lector de que lea su obra con atención y la
interprete con cuidado). Pero es que el propio Arcipresete busca esa
ambigüedad. La obra va precedida por un prólogo en prosa en
la que explica que él escribió el libro para
"desenmascarar" el loco amor, el amor humano, mostrar sus
trucos, sus engaños y peligros, enseñar al lector lo que no se debe
hacer y que así este buscara el Buen Amor, que es el amor de
Dios, presente en todos los pasajes religiosos, serios y
moralizantes. Pero al final del prólogo añade:
"No obstante, como es cosa humana el pecar, si algunos quisieran —no se lo aconsejo— servirse del loco amor, aquí hallarán algunas maneras para ello."
Por
lo cual. el libro puede tener dos interpretaciones igualmente
válidas:
- Una religiosa y moralizante: muestra los peligros del "loco amor", el amor humano, para que el lector busque el "Buen Amor", el amor de Dios. Hay composiciones religiosas y morales totalmente serias, y todas las historias de amor que se cuentan acaban mal.
- Otra lúdica y vitalista: la obra divierte y ensalza el amor, dando consejos y trucos incluso para triunfar en él. Hay muchos pasajes que es difícil relacionar con una intención moralizante y que incluso parecen estar ahí simplemente para divertir al lector.
El
Arcipreste ofrece ambas y deja que sea el lector (o sea,
nosotros) el que elija.
MÉTRICA
- El libro emplea mayoritariamente la cuaderna vía, la estrofa del Mester de Clerecía: cuatro versos alejandrinos, divididos en dos hemistiquios por una pausa central o cesura, con la misma rima consonante. Ahora buen, algunas son irregulares, con versos de 16 sílabas o rimas asonantes.
- Además, incluye composiciones líricas en versos octosílabos.
ESTILO
El libro se caracteriza por la amenidad y la agilidad narrativa (sobre todo en los pasajes lúdicos, vitalistas o divertidos), junto a otros en los que aparece una lengua culta, muy influida por el latín que está claro que el Arcipreste conocía y dominaba.
Son abundantes las enumeraciones, las comparaciones y metáforas expresivas, así como el uso de frases sentenciosas (parecidas a los refranes: oraciones que encierran toda una enseñanza).
Como los juglares, el Arcipreste muchas veces se dirige a los posibles lectores de su libro, e incluso anima a completarlo o modificarlo.
Por tanto, el Libro de Buen Amor es, en todos sus aspectos, un mosaico o recopilación de temas, géneros, formas métricas y recursos medievales, y mezcla aspectos propios del Mester de Clerecía (el uso de la cuaderna vía, los temas religiosos, la -supuesta o no- intención moralizadora, pasajes cultos, cosas tomadas de textos escritos, el género de los ejemplos...) con otros del Mester de Juglaría (irregularidades métricas, pasajes divertidos, la parodia de la épica, la agilidad narrativa, el léxico o la lengua popular, la voluntad de que el libro sea modificado por los lectores...).
"Libro de Buen Amor": Fragmentos
- En primer lugar, aquí tenéis el fragmento del Prólogo en prosa donde el Arcipreste explica al lector, de forma tan ambigua como enigmática, su intención al escribir la obra. ¿Un aviso contra los peligros del amor humano? ¿O una invitación y una colección de trucos para disfrutarlos? Lo único que deja claro es que para él la cuestión está en manos del lector. Es decir, en las nuestras.
"Prólogo"
«“Te
daré entendimiento y te instruiré en este camino, por el que has de
andar: sobre ti fijaré mis ojos”, nos dice el profeta David, en
nombre del Espíritu Santo. […]
Por
lo que yo, en mi poca sabiduría y mucha y gran ignorancia,
comprendiendo cuántos bienes hace perder el loco amor del mundo al
alma y al cuerpo, y los muchos males a que los inclina y conduce,
escogiendo y queriendo con buena voluntad la salvación y gloria del
Paraíso para mi alma, hice este pequeño escrito en muestra de bien,
y compuse este nuevo libro en el que hay escritas algunas mañas,
maestrías y sutilezas engañosas del loco amor del mundo, del que se
sirven algunas personas para pecar. Y al leerlas y oírlas el hombre
o la mujer de buen entendimiento, que se quiera salvar, elegirá y
hará el bien […]. Tampoco los de corto entendimiento se perderán,
pues, al leer y meditar el mal que hacen —o que tienen intención
de hacer— los obstinados en sus malas artes, y viendo descubiertas
públicamente las muchas y engañosas artimañas que usan para pecar
y engañar a las mujeres, avisarán la memoria y no despreciarán su
propia fama […] y rechazarán y aborrecerán las malas artes del
loco amor, que hace perderse a las almas y caer en la ira de Dios
[…].
No
obstante, como es cosa humana el pecar, si algunos quisieran —no se
lo aconsejo— servirse del loco amor, aquí hallarán algunas
maneras para ello. Y así este mi libro bien puede decir a cada
hombre o mujer, al cuerdo y al no cuerdo, tanto al que entienda el
bien, elija la salvación y obre el bien amando a Dios, como al que
prefiera el loco amor en el camino que recorra: te daré
entendimiento […]»
- Lo que está claro es que al Arcipreste le preocupaba mucho la interpretación de su obra (precisamente, quizás, porque era consciente de que no estaba clara), así que dedica muchos textos, al principio y al final, a avisar al lector de la necesidad de leer con cuidado, porque la interpretación correcta pudiera no ser la que parece a primera vista... Entre esos textos está la divertidísima "Disputa entre griegos y romanos" en la que ofrece una visión de la Antigüedad Clásica muy al estilo medieval: adaptándola a la mentalidad del siglo XIV. Y así, los griegos aparecen como sabios cristianos. Pero eso, en la pluma del Arcipreste, no le quita ni una gota de encanto.
Disputa entre griegos y romanos
Entiende
bien mis dichos y medita su esencia;
no
me ocurra contigo como al doctor de Grecia
con
el patán de Roma y su poca sapiencia
cuando
Roma pidió a Grecia su gran ciencia.
Así
ocurrió que Roma de leyes carecía;
se
las pidió a Grecia, que buenas las tenía.
Respondieron
los griegos que no las merecía
ni
habrían de entenderlas, ya que nada sabían.
Pero,
si las quería para de ellas usar,
con
los sabios de Grecia debería tratar,
mostrar
si las comprenden y merecen lograr;
esta
respuesta hermosa daban por se excusar ].
Los
romanos mostraron en seguida su agrado;
la
disputa aceptaron en contrato firmado
mas,
como no entendían idioma desusado,
pidieron
dialogar por señas de letrado.
Fijaron
una fecha para ir a contender;
los
romanos se afligen, no sabiendo qué hacer,
pues,
al no ser letrados, no podrán entender
a
los griegos doctores y su mucho saber.
Estando
en esta cuita, sugirió un ciudadano
tomar
para el certamen a un bellaco romano
que,
como Dios quisiera, señales con la mano
hiciera
en la disputa y fue consejo sano.
A
un gran bellaco astuto se apresuran a ir
y
le dicen: -"Con Grecia hemos de discutir;
por
disputar por señas, lo que quieras pedir
te
daremos, si sabes de este trance salir".
Vistiéronle
muy ricos paños de gran valía
cual
si fuese doctor en la filosofía.
Dijo
desde un sitial, con bravuconería:
"Ya
pueden venir griegos con su sabiduría".
Entonces
llegó un griego, doctor muy esmerado,
famoso entre los griegos, entre todos loado;
famoso entre los griegos, entre todos loado;
subió
en otro sitial, todo el pueblo juntado.
Comenzaron
sus señas, como era lo tratado.
El
griego, reposado, se levantó a mostrar
un
dedo, el que tenemos más cerca del pulgar,
y
luego se sentó en el mismo lugar.
Levantóse
el bigardo, frunce el ceño al mirar.
Mostró
luego tres dedos hacia el griego tendidos
el
pulgar y otros dos con aquél recogidos
a
manera de arpón, los otros encogidos.
Sientáse
luego el necio, mirando sus vestidos.
Levantándose
el griego, tendió la palma llana
y
volvióse a sentar, tranquila su alma sana;
levántase
el bellaco con fantasía vana,
mostró
el puño cerrado, de pelea con gana.
Ante
todos los suyos opina el sabio griego:
"Merecen
los romanos la ley, no se la niego."
Levantáronse
todos con paz y con sosiego,
¡gran
honra tuvo Roma por un vil andariego!
Preguntaron
al griego qué fue lo discutido
y
lo que aquel romano le había respondido:
"Afirmé
que hay un Dios y el romano entendido
tres
en uno, me dijo, con su signo seguido.
"Yo:
que en la mano tiene todo a su voluntad;
él:
que domina al mundo su poder, y es verdad.
Si
saben comprender la Santa Trinidad,
de
las leyes merecen tener seguridad."
Preguntan
al bellaco por su interpretación:
"Echarme
un ojo fuera, tal era su intención
al
enseñar un dedo, y con indignación
le
respondí airado, con determinación,
que
yo le quebraría, delante de las gentes,
con
dos dedos los ojos, con el pulgar los dientes.
Dijo
él que su yo no le paraba mientes,
a
palmadas pondría mis orejas calientes.
"Entonces
hice seña de darle una puñada
que
ni en toda su vida la vería vengada;
cuando
vio la pelea tan mal aparejada
no
siguió amenazando a quien no teme nada".
Por
eso afirma el dicho de aquella vieja ardida
que
no hay mala palabra si no es a mal tenida,
toda
frase es bien dicha cuando es bien entendida.
entiende
bien mi libro, tendrás buena guarida.
La
burla que escuchares no la tengas por vil,
la
idea de este libro entiéndela, sutil;
pues
del bien y del mal, ni un poeta entre mil
hallarás
que hablar sepa con decoro gentil.
Hallarás
muchas garzas, sin encontrar un huevo,
remendar
bien no es cosa de cualquier sastre nuevo
a
trovar locamente no creas que me muevo,
lo
que Buen Amor dice, con razones te pruebo.
En
general, a todos dedico mi escritura;
los
cuerdos, con buen seso, encontrarán cordura;
los
mancebos livianos guárdense de locura;
escoja
lo mejor el de buenaventura.
Son,
las de Buen Amor razones encubiertas;
medita
donde hallares señal y lección ciertas,
si
la razón entiendes y la intención aciertas,
donde
ahora maldades, quizá consejo adviertas.
Donde
creas que miente, dice mayor verdad,
en
las coplas pulidas yace gran fealdad;
si
el libro es bueno o malo por las notas juzgad,
las
coplas y las notas load o denostad.
De
músico instrumento yo, libro, soy pariente;
si
tocas bien o mal te diré ciertamente;
en
lo que te interese, con sosiego detente
y
si sabes pulsarme, me tendrás en la mente.
- Después el Arcipreste justifica su inclinación al amor (y por tanto, toooda la serie de aventuras amorosas que seguirán) atribuyendo una cita falsa a Aristóteles (los clásicos, ya entonces, imponían mucho como argumento de autoridad) y aludiendo al concepto también clásico de que hay que conocer lo bueno y lo malo para elegir. ¿Vosotros que opináis? Estemos de acuerdo o no, lo cierto es que como excusa, no está mal.
Amor por naturaleza
Aristóteles
dijo, y es cosa verdadera,
que
el hombre por dos cosas trabaja: la primera,
por
el sustentamiento, y la segunda era
por
conseguir unión con hembra placentera.
Si
lo dijera yo, se podría tachar,
mas
lo dice un filósofo, no se me ha de culpar.
De
lo que dice el sabio no debemos dudar,
pues
con hechos se prueba su sabio razonar.
Que
dice verdad el sabio claramente se prueba;
hombres,
aves y bestias, todo animal de cueva
desea,
por natura, siempre compaña nueva
y
mucho más el hombre que otro ser que se mueva.
Digo
que más el hombre, pues otras criaturas
tan
sólo en una época se juntan, por natura;
el
hombre, en todo tiempo, sin seso y sin mesura,
siempre
que quiere y puede hacer esa locura.
Prefiere
el fuego estar guardado entre ceniza,
pues
antes se consume cuanto más se le atiza;
el
hombre, cuando peca, bien ve que se desliza,
mas
por naturaleza, en el mal profundiza.
Yo,
como soy humano y, por tal, pecador,
sentí
por las mujeres, a veces, gran amor.
Que
probemos las cosas no siempre es lo peor;
el
bien y el mal sabed y escoged lo mejor.
Versión
musical de Paco
Ibáñez:
- Las primeras aventuras amorosas son un fracaso: el Arcipreste no logra que ninguna dama acceda. Así que descarga su frustración con un personaje alegórico, D. Amor (que, obviamente, es la encarnación del amor), acusándole de ser el culpable de los siete pecados capitales, y demostrando cada uno de ellos mediante un exemplum (ya sabéis: uno de esos cuentos con moraleja que tanto gustaban en la Edad Media y que habían circulado abundantemente a través de traducciones desde el siglo anterior). Esta es una constante de la obra: muchas ideas, bien del arcipreste-narrador, bien de otros personajes, se ejemplifican mediante historietas. ¿Y qué hace D. Amor ante las acusaciones del Arcipreste? Pues no se defiende, sino que le da una serie de consejos sobre qué tiene que hacer para triunfar en el amor (así, seguro que dejará de culparle...), también salpicado de exemplos que los demuestran. Aquí el Arcipreste ni es original ni se inventa nada: lo que dice, está tomado del Ars Amandi de Ovidio, una especie de manual clásico para ligar... Lo que queda claro es que Juan Ruiz tenía un buen conocimiento tanto del latín como de la literatura clásica. Y que le interesaba el tema, claro. Os dejo unos cuantos fragmentos (aunque la lectura de todo el pasaje es muy recomendable):
- Empieza por lo básico: la mujer más idónea a elegir, que responde al ideal de belleza de la Edad Media.
Condiciones que ha de tener la mujer para ser bella
Si
quieres amar dueñas o a cualquier mujer
muchas
cosas tendrás primero que aprender
para
que ella te quiera en amor acoger.
Primeramente,
mira qué mujer escoger.
Busca
mujer hermosa, atractiva y lozana,
que
no sea muy alta pero tampoco enana;
si
pudieras, no quieras amar mujer villana,
pues
de amor nada sabe, palurda y chabacana.
Busca
mujer esbelta, de cabeza pequeña,
cabellos
amarillo no teñidos de alheña;
las
cejas apartadas, largas, altas, en peña;
ancheta
de caderas, ésta es talla de dueña.
Ojos
grandes, hermosos, expresivos, lucientes
y
con largas pestañas, bien claras y rientes;
las
orejas pequeñas, delgadas; para mientes (fíjate)
si
tiene el cuello alto, así gusta a las gentes.
La
nariz afilada, los dientes menudillos,
iguales
y muy blancos, un poco apartadillos,
las
encías bermejas, los dientes agudillos,
los
labios de su boca bermejos, angostillos.
La
su boca pequeña, así, de buena guisa
su
cara sea blanca, sin vello, clara y lisa,
conviene
que la veas primero sin camisa
pues
la forma del cuerpo te dirá: ¡esto aguisa!
En
la cama muy loca, en la casa muy cuerda;
no
olvides tal mujer, su ventajas acuerda.
Esto
que te aconsejo con Ovidio concuerda,
y
para ello hace falta mensajera no lerda.
Hay
tres cosas que tengo miedo de descubrir,
son
faltas muy ocultas, de indiscreto decir:
de
ellas, muy pocas mujeres pueden con bien salir,
cuando
yo las mencione se echarán a reír.
Guárdate
bien que no sea vellosa ni barbuda
¡el
demonio se lleve a la pecosa velluda!
Si
tiene mano chica, delgada o voz aguda,
a
tal mujer el hombre de buen seso la muda.
Le
harás una pregunta como última cuestión:
si
tiene el genio alegre y ardiente el corazón;
si
no duda, si pide de todo la razón
si
al hombre dice sí, merece tu pasión
- Otro pasaje famosísimo: el amante debe ser generoso, que aprovecha para hacer una sátira contra el poder del dinero. Un tópico literario continuamente renovado a lo largo de la hitoriade la literatura, hasta nuestros días. Por algo será.
"Propiedades que tiene el dinero"
Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar;al torpe hace discreto, hombre de respetar,hace correr al cojo, al mudo le hace hablar;el que no tiene manos bien lo quiere tomar.
Aun el hombre necio y rudo labradordineros le convierten en hidalgo doctor;cuanto más rico es uno, más grande es su valor,quien no tiene dineros no es de sí señor.
Si tuvieres dinero tendrás consolación,placeres y alegrías y del Papa ración,ganarás Paraíso, ganarás salvación:donde hay mucho dinero hay mucha bendición.
Yo vi en corte de Roma, do está la Santidad,que todos al dinero tratan con humildad,con grandes reverencias, con gran solemnidad;todos a él se humillan como a la Majestad.
Creaba los priores, los obispos, abades,arzobispos, doctores, patriarcas, potestades;a los clérigos necios dábales dignidades,de verdad hace mentiras; de mentiras, verdades.
Hacía muchos clérigos y muchos ordenados,muchos monjes y monjas, religiosos sagrados,el dinero les daba por bien examinados:a los pobres decían que no eran ilustrados.
Ganaba los juicios, daba mala sentencia,es del mal abogado segura mantenencia,con tener malos pleitos y hacer mala avenencia:al fin, con los dineros se borra penitencia.
El dinero quebranta las prisiones dañosas,rompe cepos y grillos, cadenas peligrosas;al que no da dinero le ponen las esposas.¡Hace por todo el mundo cosas maravillosas!
El hace caballeros de necios aldeanos,condes y ricoshombres de unos cuantos villanos,con el dinero andan los hombres muy lozanos,cuantos hay en el mundo le besan hoy las manos.(...)Yo he visto a muchos monjes en sus predicacionesdenostar al dinero y a las sus tentaciones,pero, al fin, por dinero otorgan los perdones,absuelven los ayunos y ofrecen oraciones.
Aunque siempre lo insultan los monjes por las plazas,guárdanlo en el convento, en vasijas y en tazas,tapan con el dinero agujeros, hilazas;más escondrijos tienen que tordos y picazas.
Dicen frailes y clérigos que aman a Dios servir,mas si huelen que el rico está para moriry oyen que su dinero empieza a retiñir,por quién ha de cogerlo empiezan a reñir.(…)Toda mujer del mundo, aunque dama de alteza,págase del dinero y de mucha riqueza,nunca he visto una hermosa que quisiera pobreza:donde hay mucho dinero allí está la nobleza.
El dinero es alcalde y juez muy alabado,es muy buen consejero y sutil abogado,alguacil y merino, enérgico, esforzado;de todos los oficios es gran apoderado.
En resumen lo digo, entiéndelo mejor:el dinero es del mundo el gran agitador,hace señor al siervo y siervo hace al señor;toda cosa del siglo se hace por su amor.
Por dineros se muda el mundo y su maneratoda mujer cuando algo desea es zalamera,por joyas y dineros andará a la carrera;el dar quebranta peñas, hiende dura madera.
Deshace fuerte muro y derriba gran torre,los cuidados y apuros el dinero socorre,hace que del esclavo la esclavitud se borre;de aquel que nada tiene, el caballo no corre.
- D. Amor le da un consejo fundamental: buscarse una buena alcahueta (porque acercarse a una chica en la Edad Media no era fácil, y porque ellas, que se jugaban mucho si tonteaban mucho, podían ser difíciles de convencer) y el Arcipreste encuentra en la vieja Trotaconventos a la medianera ideal. Con ella, y transformado en D. Melón de la Huerta, intentará conquistar a la hermosa viuda Dª Endrina, que no está mucho por la labor. El autor adapta aquí una obra latina medieval atribuida falsamente a Ovidio: Pamphilus De Amore. Y tras esta historia de final descarnado, el Arcipreste avisará a las mujeres de los peligros que encierran amantes aduladores y viejas alcahuetas. Otra vez la duda ... ¿a favor o en contra del amor?. Aquí tenéis algunos de los pasajes más conocidos.
- La declaración de amor que le hace D. Melón a Dª Endrina en la plaza (con todos los tópicos del amor cortés).
Declaración de amor de D. Melón a Dª Endrina
¡Ay, Dios, cuán hermosa viene doña Endrina por la plaza!¡Ay, qué talle, qué donaire, qué alto cuello de garza!¡Qué cabellos, qué boquita, qué color, qué buenandanza!Con saetas de amor hiere cuando los sus ojos alza.
Pero tal lugar no era para conversar de amores;acometiéronme luego muchos miedos y tembolores,los mis pies y las mis manos eran de sí señores,perdí seso, perdí fuerza, mudáronse mis colores.
Unas palabras tenía pensadas para decir,la vergüenza ante la gente otras me hace proferir;apenas era yo mismo, sin saber por dónde ir;mis dichos y mis ideas no conseguían seguir.
Hablar con mujer en plaza es cosa muy descubiertay, a veces, mal perro atado está tras la puerta abierta;es bueno disimular, echar alguna cubierta,pues sólo en lugar seguro se puede hablar cosa cierta.
-"Señora, la mi sobrina, la que en Toledo vivíaa vos se encomienda mucho, mil saludos os envía;sihubiese lugar y tiempo, por cuanto de vos oía,tendría placer en verso y conoceros querría.(...)Luego, hablando en voz baja, dije que disimulabaporuqe toda aquella gente de la plaza nos miraba;Cuando vi que se marcahban y que nadie ya quedabacomencé a decir la queja de amor que me lastimaba.
-"No existe nadie en el mundo a quien ame como a vos;el tiempo va transcurrido de los años, más de dos,que por vuestro amor padezco, pues os amo más que a Dios;no quiero que otra persona medie entre nosotros dos.
vuestro amor y mi deseo que me hiere y que me aqueja;no se alivia, no se marcha, no me suelta, no me deja,tamto mas me da la muerte cuanto más de mí se aleja.
"Recelo que no escucháisnada de lo que he hablado,hablar mucho con un sordo es locura, error probado.Creedme; el amor que os tengo es mi único cuidado,tan solo por este amor estoy triste y amargado".
"Señora, yo no me atrevo a deciros más razoneshasta que vos respondáis a mis consideraciones;decidme vuestro querer, veramos los corazones."Ella dijo: -"Tal discurso no aprecio ni en dos piñones.
"Así es como engañan muchos a muchas otras Endrinas,los hombres son engañosos y engañan a sus vecinas;no pesnéis que estoy tan loca que escuche vuestras pamplinas.Buscad a quien engañéis con vuestras falsas espinas."
- El diálogo que mantiene Trotaconventos con Dª Endrina: fijaós en la habilidad de la alcahueta para colarse en las casas, y para ir poco a poco llevando la conversación, que ha de parecer inocente, hasta el punto que a ella le interesa. Y fijaos en la reacción airada de Dª Endrina....
Trotaconventos y Dª Endrina
La
buhona con su cesto va tañendo cascabeles
y
revolviendo sus joyas, sus sortijas y alfileres.
Decía:
-"Llevo toallas! ¡Compradme aquestos manteles!"
Cuando
la oyó doña Endrina, dijo: -"Entrad, no receledes!.
Una
vez la vieja en casa le dijo: -"Señora hija,
para
esa mano bendita aceptad esta sortija
y,
si no me descubrís, os contaré la pastija
que
esta noche imaginé." Poco a poco, así la aguija.
-"Hija,
a toda hora estáis en casa, tan encerrada
que
así, sola, envejecéis; debéis ser más animada,
salir,
andar por la plaza, pues vuestra beldad loada
aquí
entre estas paredes no os aprovechará nada.
"En
aquesta villa existe juventud, cortesanía,
mancebillos
muy apuestos y de mucha lozanía;
en
toda buena costumbre progresan de día en día,
en
ningún tiempo se ha visto tanta noble compañía".
"Muy
bien me reciben todos en esta mi mezquindad;
el
más noble y el mejor en linaje y en beldad
es
don Melón de la Huerta, caballero de verdad:
en
riqueza y cualidades tanto como él no crecieron;
con
los locos se hace el loco, los cuerdos le enaltecieron,
es
manso más que un cordero, pelear nunca le vieron."
(...)
"Creedme,
señora hija, que de cuantos os amaron,
al
igual que este mancebo, en prendas, nunca llegaron;
el
día en que vos nacisteis, blancas hadas os hadaron,
que
para esta gran suerte, para tal cosa os guardaron".
Contestó
doña Endrina: -"Cesad de predicar,
porqu
eya ese parlero me ha intentado engañar;
en
muchas ocasiones me ha venido a tentar;
mas
de mí no os podréis vos ni él alabar."
"La
mujer que os escucha las mentiras hablando,
la
que crree a los hombres embusteros jurando,
retorcerá
sus manos, su corazón rasgando,
¡mal
lavará su cara, con lágrimas llorando!"
"Déjame
de tus ruidos; yo tengo otros cuidados
que
nacen de mi hacienda, de mis bienes mermados;
no
quiero en mi cabeza esos malos tratados;
ni
te conviene ahora traerme esos recados".
- Tras esta historia, y el famosísimo pasaje de la batalla entre D. Carnal y Dª Cuaresma (alegoría del paso de la época del "desmadre", el disfrute y el pecado, a la época de penitencia y religiosidad, que parodia a un combate épico entre dos ejércitos, de ricos manjares y de austeras verduras respectivamente), y de una seria reflexión sobre la confesión (entre otras cosas), vienen cuatro damas muy peculiares. Son cuatro serrranas, a las que el Arcipreste dedica dos composiciones: una narrativa en cuaderna vía, y otra lírica en estrofas de versos octosílabos. Aquí parodia el género provenzal de la pastorela, o de la serranilla castellana, que relataban el encuentro entre un caballero viajero por el monte y una hermosa pastora que le ayudaba a guiarse, y a la que requería galantemente de amores... Las serranas del Arcirpreste son una caricatura. enormes, hombrunas, feísimas, monstruosas, y que lejos de rechazar delicada y razonadamente al viajero -como hacían las pastorcillas de los poemas originales- acosan con rudeza a nuestro protagonista. Os dejo a la más fea de todas Aldara, de Tablada. Leedla con atención e imaginando cuidadosamente lo que cuenta, y enténderéis por qué es una caricatura en toda regla.
La serrana fea, Aldara, de Tablada
Hace siempre mal tiempo en la sierra y en la altura,o nieva o está helando, no hay jamás calentura;en lo alto del puerto sopla ventisca dura,viento con gran helada, rocío y gran friura.
Como el hombre no siente tanto frío si corre,corrí la cuesta abajo, mas, si apedreas torre,te cae la piedra encima, antes que salgas horre.Yo dije: -Estoy perdido, si Dios no me socorre.
Desde que yo nací no pasé tal peligro:llegando al pie del puerto me encontré con un vestigloel más grande fantasma que se ha visto en el siglo,yegüeriza membruda, talle de mal ceñiglo.
Con la cuita del frío y de la gran helada,le rogué que aquel día me otorgase posada.Díjome que lo haría si le fuese pagada;di las gracias a Dios, nos fuimos a Tablada.
Sus miembros y su talle no son para callar,me podéis creer, era gran yegua caballar;quien con ella luchase mal se habría de hallar,si ella no quiere, nunca la podrán derribar.
En el Apocalipsis, San Juan Evangelistano vio una tal figura, de tan horrible vista;a muchos costaría gran lucha su conquista,¡no sé de qué diablo tal fantasma es bienquista!
Tenía la cabeza mucho grande y sin guisa,cabellos cortos, negros, como corneja lisa,ojos hundidos, rojos; ve poco y mal divisa;mayor es que de osa su huella, cuando pisa.
Las orejas, mayores que las del añal borrico,el su pescuezo, negro, ancho, velludo, chico,las narices muy gordas, largas, de zarapico,¡sorbería bien pronto un caudal de hombre rico!
Su boca es de alano, grandes labios muy gordos,
dientes anchos y largos, caballunos, moxmordos;sus cejas eran anchas y más negras que tordos.¡Los que quieran casarse, procuren no estar sordos!
Mayores que las mías tiene sus negras barbas;yo no vi más en ella, pero si más escarbas,hallarás, según creo, lugar de bromas largas,aunque más te valdrá trillar en las tus parvas.
Mas en verdad yo pude ver hasta la rodilla,los huesos mucho grandes, zanca no chiquitilla;de cabrillas del fuego una gran manadilla,sus tobillos, mayores que los de una añal novilla.
Más anchas que mi mano tiene la su muñeca,velluda, pelos grandes y que nunca está seca;voz profunda y gangosa que al hombre da jaqueca,tardía, enronquecida, muy destemplada y hueca.
Es su dedo meñique mayor que mi pulgar,son los dedos mayores que puedes encontrar,que, si algún día ella te quiere espulgar,dañarán tu cabeça cual vigas de lagar.
Tenía en el justillo las sus tetas colgadas,dábanle en la cintura porque estaban dobladas,que, de no estar sujetas, diéranle en las ijadas;de la cítara al son bailan, aún no enseñadas.
Costillas muy marcadas en su negro costado,tres veces las conté, mirando acobardado.Ya no vi más, te digo, ni te será contado,porque mozo chismoso no hace bien el recado. - Tras ellas vendrán otras damas, entre ellas la monja Dª Garoza, que intercambia un intenso debate con Trotaconventos (salpicado, por supuesto, de exempla) y que finalmente accede al amor del Arcipreste, descubriéndole un amor puro y espiritual que parece por fin conciliar aquellos dos amores que parecían opuestos: el humano y el divino, el de hombres y mujeres, y el de Dios. Pero Garoza muere, y poco después lo hace también la vieja Trotaconventos. Y el Arcipreste le escribe un Planto (nombre medieval de la elegía) donde impreca a la muerte como fin de todo lo bueno: los goces, la amistad, el amor, el cuerpo, la vida. Esta vida. Muy lejos del teocentrismo y ascetismo medievales, encontramos una visión vistalista aterrorizada ante la idea de la muerte y la incertidumbre de lo que puede haber detrás (impropia, claro está, de un clérigo en principio lleno de fe). Otra nota desconcertante para un libro lleno de enigmas.
- Y
un penúltimo cambio de tercio: el delicioso Elogio
de la mujer chiquita,
con un giro irónico y sutil al final que lo convierte en sátira.
Tras él, algún poema a la Virgen, alguna cantiga de ciego, y más
textos sobre cómo leer este libro y qué hacer con él.
Todos un mosaico de temas, géneros y tonos. Para elegir no falta. Tal y como el Arcipreste quería.
En la red podemos encontrar algunos materiales interesantes para completar nuestro acercamiento a la enigmática obra del Arcipreste de Hita.
Vídeo con
un acercamiento sencillito a la obra
Además,
podéis ver, por ejemplo, este reportaje sobre la obra para
Alcarria Tv:
Sobre
su autor, Juan Ruiz, podéis ver este
reportaje de la Televisión de Castilla y León:
Pasaje
en que
D. Melón aborda a Dª Endrina
y, ante su tajante rechazo, este recurre a la vieja Trotaconventos
Y
esta es una una adaptación musical del comienzo de ese mismo pasaje,
el de Dª Endrina:
Adaptación
de otro de los pasajes más conocidos de la obra: una de las
cuatro serranas:
La
sátira contra el poder del dinero:
De
la sátira contra el poder del dinero, también encontramos por la
red una versión rap hecha por alumnos:







Este blog me ha resultado realmente interesante. La obra ha llamado mi atención, ¿consejos para triunfar en el amor? ¡Eso habrá que verlo! Me gustaría leerlo para descubrir el sentido que yo misma daría a este libro.
ResponderEliminarTe invito a leerlo Lucía, seguro que algo nuevo vas a descubrir...y eso es genial ;-). Un consejo, hay que leerlo en su contexto ;-)...ya lo hemos trabajado, qué bien, jeje.
EliminarMe ha gustado este blog porque las obras de amor son mas interesantes y con mas intriga que cualquier otro tipo de obra👌👌
ResponderEliminarBueno, Jorge, como comentario es un poco flojo. Seguro que si vuelves a leer la entrada encuentras algo más interesante que comentar. Yo sé que puedes hacerlo ;-)
EliminarMe parece curioso que en este libro se metan algunas cosas sobre como ligar con mujeres usando información del libro Ars Amandis. Según he buscado, Ars Amandi es un libro del siglo dos antes de Cristo. Pensar que en esa época se usaban guias para ligar me parece sorprendente.
ResponderEliminarNo solo eso, también me ha hecho gracias que en el libro el Arcipreste de Hita se apode asi mismo D. Melon de la Huerta. Rll nombre es bastante original aunque muy gracioso.
Jajaja, Mercedes, desde que el mundo es mundo se han usado trucos y consejos para ligar :-)
ResponderEliminarMe ha costado creer que en un libro escrito 2 siglos antes de cristo donde 2 personas de cada 10 que sabían leer NO eran monjes, se escribiera un libro en el que se dieran consejos para ligar o como diría un monje de aquella época, caer en la lujuria y tentación de Satanás para dar un pequeño bocado a la fruta del pecado y arrepentir el resto de tu vida en lo más profundo del infierno.Bueno en verdad no se si lo diría pero algo parecido seguro que si. Y cambiando de tema, eso de que sea una obra heterogénea me resulta algo tentador al pensar lo varíada que es. Casi me entran ganas de leer mela y todo. Y eso de las condiciones para que una mujer sea bella, no pensé que hubiera tantas y menos en aquella época.
ResponderEliminarEl libro del buen amor me recuerda tanto a ahora, porque como Susi bien dice eso de ligar viene desde que el hombre es hombre y se llevaba a la mujer a la cueva de los pelos para **********
ResponderEliminarPero no siempre ligar ha sido tan fácil como ahora, que tenemos un montón de redes sociales. Ahora pones un . y digo si me lío en instagram y ya tienes a 5/6 tíos para liarte jajajaja, antes se lo curraban mas, como todo claro, ahora tenemos las cosas prácticamente sin mover una pestaña.
ResponderEliminarMe han gustado mucho todos los fragmentos , aparte de que los he trabajado , el que más me ha gustado ha sido el de la disputa entre griegos y romanos me ha parecido interesante la parte en la que se comunicaban por gestos y el griego entendía una cosa y el romano entendía otra ; Pensaba que no me iba a gustar este libro pero viendo los fragmentos veo que tiene algo interesante👏🏽
ResponderEliminarUno de los fragmentos que mas me ha sorprendido es el de la serrana por los calificativos tan exagerados para describirla y algunas de las rimas que resultan muy graciosas
ResponderEliminarMe parece impresionante este fragmento, me encantaría leer los consejos para triunfar en el amor. Cuando tenga tiempo lo buscaré y lo leeré. Me gustaría mucho que me aconsejaras susi...
ResponderEliminarMe han parecido muy interesantes los consejos para ligar que solían dar antiguamente. Aunque realmente no queda claro si eran consejos o más bien advertencias, me gustaría ver la reacción de las personas al leer este libro. También me llama la atención el estereotipo de la belleza en la mujer del pasado; son completamente distintos a los actuales. Aún así, me parece muy triste que ya desde hace siglos vengamos imponiendo cánones de belleza que lo único que acaban provocando es el aislamiento social e inseguridades en muchas personas.
ResponderEliminarCuando lo leí me resultó bastante llamativo ya que en esa época en lo que menos piensas cuando hablas de la época era en los trucos para ligar sino que siempre piensas en que su pensamiento era únicamente teocentrista.
ResponderEliminarPero es normal que piensen en ligar porque aunque sea otra época el amor siempre ha estado presente.
Ha sido una obra que me ha gustado bastante, ya que es una obra sorprendente y súper curiosa. Uno de los fragmentos que más me ha llamado la atención ha sido el del dinero, y sobre todo unos versos que me ha parecido muy graciosos y tiene toda la razón, en los cuáles te decían que el dinero a algunos les pone al esposas y a otros se las quita. El fragmento de la Serrana también me ha llamado la atención por la cosas tan malas que la dicen la mujer, la describe lo más fea posible.
ResponderEliminarLa parte que más me ha gustado a sido la historia de la trota conventos. Me ha parecido muy graciosa y divertida por las descripciones que se usan. También han gustado mucho los otros fragmentos, ya que son muy entretenidos de leer.
ResponderEliminarMe parece muy llamativo como hace dos siglos había manuales para ligar. La historia que más me gustó fue" la disputa entre griegos y romanos". Me pareció muy divertida.
ResponderEliminarSin duda un libro que da para comentar. En mi caso, quiero destacar el fragmento "Propiedades del dinero". Como podemos observar, en él, el escritor no se corta ni un pelo describiendo todos los tejemanejes de la Iglesia. Aquellos que se supone que deben dar ejemplo, luego son a espaldas de la gente, quienes más se dejan llevar por las influencias del dinero.
ResponderEliminarEsta obra es la que más me ha gustado de todas la que hemos trabajado. Es muy entretenida y te ríes mucho con algunas partes. Resulta muy interesante que un arcipreste halla realizado esta obra, que habla del "loco amor". Se ve que el Arcipreste de Hita era un hombre que le daban un poco igual las normas impuestas por la Iglesia, y disfrutaba mucho transcribiendo sus pensamientos a un papel.
ResponderEliminarEl fragmento de las propiedades que tiene el dinero no me ha gustado porque dan importancia solo a los que solo tienen dinero yo creo que habría que dar más importancia a los que trabajan duro todo el día por un trozo de pan que llevarse a la boca y el fragmento de las condiciones que tiene que tener una mujer para ser bella tampoco me parece bien creo que una mujer tiene que tener sus defectos como todas las personas y tener que ser perfecta pera gustarle a un hombre o mujer
ResponderEliminarNo sabía nada sobre las obras ambiguas y me gustan mucho, podías escribir lo que quisieras porque si alguien te decía que era pecado lo que habías escrito tú decías que significaba otra cosa. Me parece curioso como en un texto describe como tiene que ser una mujer para ser considerada bella, y a la vez en otro texto se describe a una mujer muy fea. Me ha gustado la sátira del dinero porque tiene razón y sobre todo en esa época.
ResponderEliminarEsta obra es bastante divertida,el fragmento que me ha quedado chocada a sido el del dinero porque es como si le importaran los que tienen dinero y no es así hay que dar importancia a todo el mundo tenga el dinero que tenga o no
ResponderEliminarSobre esta obra la parte que me ha llamada la atención es la de La Serrana, ya que la Serrana siempre se la describe como si fuera preciosa pero en cambio aquí hace una burla a esa Serrana y dice claramente como debe ser una mujer para ser bella.
ResponderEliminarTambién la disputa entre griegos y romanos es muy llamativa, porque uno entiendo que están de acuerdo y el otro que se quieren pelear. Pero en esa época era normal ya que había muchos analfabetos y como no tenían idioma intermedio, es decir que entendieran los dos me parece gracioso que se comunicarán por signos.
ResponderEliminarPor otro lado la trotaconventos me ha gustado también pero como se asemeja a la Celestina pues me ha parecido más repetitivo y no me.ha llamado tanto la atención pero aún así creo q es maravilloso que una mujer se ponga a realizar esos actos sabiendo el riesgo que corría si la pillaban.
ResponderEliminarMadre mía ese libro me ha quedado descolocado si lo sacaran ahora cambiando palabras de castellano antiguo por palabras actuales creo que sería un líder de ventas lo que me ha hecho gracia es como daba consejos para ligar si solo sabían leer los monjes y como describen a la pobre serrana que la ponen a caldo
ResponderEliminarOtro de los fragmentos que mas me ha llamado la atención es el de amor por la naturaleza.
ResponderEliminarCreo que es totalmente verídico, pues el hombre es así por naturaleza como bien dice el fragmento